Entre aplausos, risas y sueños renovados, adolescentes en conflicto con la ley vivieron una jornada que les recordó que todavía hay oportunidades afuera.
Las puertas del Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes de la Secretaría de Seguridad y Paz se abrieron esta semana a la energía de la lucha libre y el box, en una jornada que combinó espectáculo, reflexión y motivación para jóvenes en conflicto con la ley penal.
Al ritmo de gritos como “¡acábalo!” y “¡dale duro!”, los adolescentes presenciaron emocionantes combates donde luchadores como Princesa Amonet, Becerrudo, Soldado de la Muerte, Manicomio, Scorpion Asesino, Deuz Black y Máscara Guerrera dieron vida a la eterna batalla entre el bien y el mal sobre el cuadrilátero. Los combates, aunque espectaculares y llenos de acrobacias, transmitieron también un mensaje de respeto, compañerismo y superación.
Bajo las máscaras —o incluso sin ellas—, los luchadores mostraron que la fuerza y la disciplina pueden canalizarse hacia un futuro distinto, lejos de la violencia. Algunos jóvenes no solo observaron; se subieron al ring, alentados por los luchadores a levantar la mano del vencedor o a corear con fuerza el clásico “¡sí se puede!”.
“Me recuerda que todavía tengo oportunidades allá afuera”, confesó uno de los adolescentes tras el evento. Otro compartió su inspiración: “Sueño con boxear porque ellos nos hicieron olvidar por un rato dónde estamos”.
Luis Felipe Razo Ángeles, Director General de Reintegración Social para Adolescentes, destacó que este tipo de actividades forman parte del proceso de rehabilitación, el cual no solo busca el cumplimiento de medidas legales, sino también fortalecer la autoestima, recuperar la identidad y abrir nuevas expectativas de vida.
“Llevar la lucha libre a un centro especializado no es un simple acto recreativo: es una herramienta de intervención psicosocial que conecta con lo cultural, lo emocional y lo aspiracional”, explicó.
La jornada fue posible gracias al trabajo coordinado entre el grupo Team Máquinas, el tianguis Línea de Fuego y la Comisión de Box y Lucha Libre del Estado de Guanajuato, quienes al final recibieron un reconocimiento por su labor en pro de la reintegración juvenil.

