Con el objetivo de reducir la contaminación y fomentar el aprovechamiento de residuos, el municipio de León ha lanzado la campaña “De Freír a Fluir”, un programa que invita a los ciudadanos a reciclar el aceite de cocina usado y darle una nueva vida al convertirlo en biodiesel.
Cada año, toneladas de aceite doméstico terminan en los drenajes, provocando obstrucciones y afectando el sistema de alcantarillado. Además, un solo litro de aceite puede contaminar hasta 1,000 litros de agua, lo que agrava los problemas ambientales. Para evitar estos daños, las autoridades municipales han habilitado centros de acopio donde los ciudadanos pueden llevar su aceite usado de manera segura.
¿Cómo reciclar el aceite de cocina?
El proceso es sencillo:
Deja que se enfríe: Una vez que hayas terminado de usar el aceite, espera a que se enfríe por completo.
Almacénalo: Vierte el aceite en un recipiente de plástico con tapa.
Llévalo a un centro de acopio: Ubica el centro de recolección más cercano y deposita el recipiente bien cerrado en el contenedor asignado.
Beneficios de reciclar el aceite usado
Evita la contaminación: Reduce el impacto ambiental al evitar que el aceite llegue a ríos y mantos acuíferos.
Protege el drenaje: Previene bloqueos y daños en las tuberías del hogar y de la ciudad.
Genera energía limpia: El aceite recolectado es transformado en biodiesel, una alternativa más sustentable a los combustibles fósiles.
Fomenta la economía circular: Convierte un residuo en un recurso útil, promoviendo un modelo de producción más sostenible.
Las autoridades municipales hacen un llamado a la población para sumarse a esta iniciativa y contribuir al cuidado del medio ambiente. No tires el aceite, recíclalo y ayúda a transformar reiduos en energía limpia.

