Guanajuato está en el segundo lugar nacional por la bondad de su población en donar órganos, sólo por debajo de la ciudad de México.
En los primeros tres meses del año 2024, en Guanajuato se han registrado 30 donadores de órganos y tejidos.
Por trasplante renal de donador vivo o fallecido, Guanajuato está en tercer lugar.
Las mujeres son las que más donan en vida, mientras que donantes fallecidos el 80% son hombres.
En el año 2019, se registraron un total de 104 donadores en Guanajuato. Sin embargo, en el presente año, existe una notable tendencia al alza, pues tan solo en el primer trimestre ya se contabilizan 30 donaciones. Este aumento significativo sugiere un cambio positivo en la actitud hacia la donación de órganos, posiblemente impulsado por una mayor conciencia sobre la importancia de esta práctica para salvar vidas.
La disminución en las cifras de donaciones durante el período de la pandemia es comprensible, ya que la preocupación por la propagación del virus COVID-19 llevó a una disminución en las actividades sociales y médicas. La incertidumbre y el miedo generalizados contribuyeron a que muchas personas pospusieran la donación de órganos, priorizando su propia salud y seguridad.
Sin embargo, el resurgimiento de las donaciones en el primer trimestre del año actual indica un cambio en esta tendencia, posiblemente impulsado por una mayor confianza en los protocolos de seguridad y una conciencia renovada sobre la importancia de ayudar a quienes necesitan trasplantes para sobrevivir.
Es importante cuidar la salud para no entrar a lista de espera de la donación de un órgano, comer saludable, lavar bien los alimentos que se consumen, no abusar de sustancias, la no automedicación y acudir frecuentemente a realizarse chequeos médicos aunque no se sientan mal.
Las únicas limitaciones para donar son las enfermedades infecto contagiosas como VIH, hepatitis C o B; sin embargo, ya hay casos de personas con VIH que reciben órganos de personas que también tienen VIH , pero si es una contraindicación.
Tampoco pueden donar personas fallecidas con cáncer activo o un proceso infeccioso activo.
Es por eso que con el COVID bajaron las donaciones porque se desconoce aún si es un factor de riesgo para los que reciben un trasplante.


