Un reciente estudio realizado con más de 130 mil personas sugiere que consumir entre dos y tres tazas de café al día podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar demencia y retrasar el deterioro cognitivo, un hallazgo que abre nuevas posibilidades en la prevención de enfermedades neurodegenerativas.
La investigación fue publicada en la revista científica JAMA y estuvo encabezada por especialistas de instituciones como Mass General Brigham, la Escuela de Salud Pública de Harvard y el Instituto Broad del MIT y Harvard. Para su desarrollo, se analizaron datos de dos grandes estudios a largo plazo: el Nurses’ Health Study y el Health Professionals Follow-Up Study, que han dado seguimiento a los participantes durante más de 40 años.
Resultados alentadores, pero con cautela
De acuerdo con el investigador principal, Daniel Wang, el objetivo fue explorar alternativas accesibles para prevenir la demencia, considerando que actualmente los tratamientos disponibles son limitados y poco efectivos una vez que aparecen los síntomas.
“Buscábamos herramientas de prevención que fueran comunes en la vida diaria, y el café parecía una opción prometedora”, explicó.
Sin embargo, los especialistas advierten que, aunque los resultados son positivos, el impacto es moderado y el consumo de café debe verse como parte de un conjunto de hábitos saludables.
Menor riesgo y mejor desempeño cognitivo
El estudio incluyó a 131 mil 821 personas, de las cuales 11 mil 33 desarrollaron demencia. Los resultados mostraron que quienes consumían mayores cantidades de café con cafeína tenían un 18% menos riesgo de padecer demencia en comparación con quienes bebían poco o nada.
Además, los participantes que tomaban café reportaron menor deterioro cognitivo subjetivo (7.8% frente a 9.5%) y, en algunos casos, mejores resultados en pruebas objetivas de función cerebral.
El consumo de té también mostró beneficios similares, mientras que el café descafeinado no presentó efectos significativos, lo que sugiere que la cafeína podría ser el componente clave en la protección del cerebro.
¿Cuánto café es recomendable?
Los beneficios más claros se observaron en personas que consumían entre dos y tres tazas de café con cafeína al día o una a dos tazas de té. Incluso, a diferencia de otros estudios, no se encontraron efectos negativos asociados a un mayor consumo de cafeína dentro de estos rangos.
Prevención, la clave
Los investigadores destacan que la prevención es fundamental frente a la demencia, por lo que factores como la alimentación, el ejercicio, el sueño y la actividad mental siguen siendo esenciales para mantener la salud del cerebro.
Además, el estudio reveló que los efectos positivos del café se mantienen independientemente del riesgo genético de cada persona, lo que sugiere que podría beneficiar tanto a quienes tienen predisposición como a quienes no.
A pesar de los resultados, los expertos subrayan la necesidad de continuar investigando para comprender mejor los mecanismos detrás de estos efectos y confirmar el papel de la cafeína en la protección cognitiva.

