Ovidio Guzmán López, hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán, se declaró culpable esta semana ante una corte federal de Chicago de varios cargos relacionados con el narcotráfico, incluyendo conspiración para distribuir drogas en Estados Unidos, lavado de dinero y uso de armas de fuego.
La audiencia, realizada el 9 de julio en una corte del Distrito Norte de Illinois, marca un punto clave en el proceso judicial que enfrenta uno de los herederos más visibles del imperio criminal que fundó su padre.
Guzmán López, de 34 años, reconoció su participación en una red criminal que traficó toneladas de cocaína, metanfetamina, heroína y marihuana hacia territorio estadounidense, así como el uso de la violencia para proteger las operaciones del cártel.
Conocido como “El Ratón”, Ovidio fue capturado por las fuerzas federales mexicanas en enero de 2023 durante un operativo en Culiacán, Sinaloa, y extraditado a Estados Unidos en septiembre del mismo año.
Su aprehensión representó un fuerte golpe al ala del cártel controlada por “Los Chapitos”, como se conoce a los hijos de Joaquín Guzmán.
Según la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Ovidio no solo dirigía parte del trasiego de drogas a gran escala, sino que también supervisaba laboratorios en México encargados de producir fentanilo, uno de los opioides más letales y responsables de decenas de miles de muertes por sobredosis en EE.UU.
Como parte de su declaración de culpabilidad, Ovidio Guzmán aceptó la confiscación de más de 4 millones de dólares en ganancias obtenidas ilícitamente.
La sentencia será determinada por el juez federal Sharon Johnson Coleman, aunque se estima que podría enfrentar cadena perpetua.
Aún no se ha confirmado si Guzmán López llegó a algún acuerdo de cooperación con las autoridades estadounidenses.
La audiencia de sentencia está programada para noviembre de 2025. Mientras tanto, Ovidio permanece bajo custodia en una prisión de alta seguridad en Chicago.
