En medio de la indignación que sacudió a Ciudad Naucalpan por un acto de crueldad animal, la comunidad de San Lorenzo Totolinga comenzó a escribir una nueva historia: la del respeto, la empatía y la justicia.
En la Segunda Cerrada de Santa Úrsula, autoridades municipales intervinieron el espacio donde hace unas semanas “Lobito”, un perrito comunitario de edad avanzada, fue víctima de una brutal agresión.
El sitio fue rehabilitado con trabajos de iluminación, pavimentación, limpieza, seguridad y arte urbano, y ahora llevará el nombre de “Callejón del Lobito”, como símbolo de transformación social.
Bajo el programa “Las Huellas de la Transformación”, el andador fue resignificado no solo como un homenaje al can, sino como un mensaje claro contra el maltrato animal y a favor de la unión comunitaria.
Presunto agresor, en prisión preventiva
Por estos hechos, Anthony Fran “N” fue detenido y vinculado a proceso con medida cautelar de prisión preventiva, señalado como probable responsable de arrojar a “Lobito” desde una escalinata de aproximadamente 10 metros de altura.
De acuerdo con la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, el imputado fue identificado tras la difusión de un video en redes sociales el pasado 28 de enero, donde presuntamente se le observa lanzar al perro el 21 de enero.
Las investigaciones señalan que “Lobito” se encontraba al exterior de un domicilio en la calle Santa Úrsula cuando llegó otro perro —un pitbull blanco— con el que comenzó a pelear. Posteriormente, el hoy detenido, señalado como dueño del pitbull, habría pateado al perro comunitario y después lo habría cargado para arrojarlo por las escaleras.
El can sufrió diversas fracturas y lesiones permanentes, por lo que permanece bajo atención médico-veterinaria especializada.
Durante la audiencia inicial celebrada en los Juzgados de Control de Tlalnepantla, se otorgó una prórroga para definir su situación jurídica por el delito de maltrato animal, plazo que vence el próximo 14 de febrero. El imputado fue ingresado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Tlalnepantla.
Rescate y esperanza para “Lobito”
Tras la agresión, “Lobito” fue rescatado por la asociación civil Mundo Patitas, que denunció públicamente el caso. Posteriormente, el perro quedó bajo resguardo del área de Bienestar Animal del municipio de Naucalpan, donde continúa su recuperación.
Una vez que su estado de salud lo permita, “Lobito” será dado en adopción, con el objetivo de que pueda vivir sus años restantes en un hogar seguro y lleno de cariño.
Hoy, el “Callejón del Lobito” no solo recuerda una herida que dolió a toda la comunidad, sino que representa un compromiso colectivo: que ningún acto de maltrato quede impune y que la empatía sea más fuerte que la violencia.

