Usuarios pagarán hasta 33.5% en impuestos por compras en plataformas asiáticas; la medida busca frenar prácticas desleales y proteger la industria nacional, señala el economista Alejandro Gómez Tamez.
A partir del 15 de agosto, México aplicará un incremento en el impuesto a las compras por paquetería en plataformas como Shein y Temu, que pasará del 19% al 33.5%, una medida que impactará directamente a miles de consumidores acostumbrados a adquirir productos a bajo costo en estos sitios.
La decisión, aunque impopular entre los compradores, es necesaria para proteger a las industrias mexicanas de prácticas de competencia desleal como el dumping, explicó el economista Alejandro Gómez Tamez, presidente de EconoMex.
“Muchas industrias nacionales, como la textil, de calzado, vestido y electrónica, están siendo aplastadas por productos importados desde China a precios absurdamente bajos, por debajo incluso de su costo real de producción. Eso no es libre comercio, es comercio desleal”, apuntó Gómez Tamez.
El experto también detalló que esta medida responde a una presión directa del gobierno de Estados Unidos, que ha acusado a China de utilizar a México como “puerta trasera” para ingresar productos a su mercado sin pagar aranceles.
El presidente Donald Trump incluso ha advertido que, de no tomar acciones, impondrá arancel a las exportaciones mexicanas a partir del 1 de agosto.
Además, Gómez Tamez señaló que estas plataformas han abusado de la figura fiscal De Minimis, que exenta de impuestos las importaciones menores a 50 dólares. “Lo que hacían era dividir los envíos, subvaluarlos y así eludían el pago de impuestos, mientras las empresas mexicanas sí cumplen con todas las obligaciones fiscales”, denunció.
Aunque el aumento afectará el bolsillo de los consumidores que han encontrado en Shein y Temu una forma accesible de vestirse o adquirir artículos del hogar, el economista subrayó que la medida es indispensable para evitar una crisis económica más profunda, con quiebras, desempleo y pérdida de competitividad para México.
“Esto no es una medida contra la gente, es una medida para que el comercio sea más justo, para que las reglas se apliquen a todos y para que nuestra economía tenga una oportunidad de defenderse. Nadie quiere pagar más, pero lo barato, si no se regula, puede acabar saliéndonos carísimo”, concluyó.
