Una pipa de gas explotó este miércoles en las inmediaciones del puente de la Concordia, en los límites entre Iztapalapa y el municipio de Chalco, provocando un incendio de gran magnitud que dejó al menos 57 personas lesionadas, 19 de ellas con quemaduras de segundo y tercer grado.
El estallido, ocurrido en una zona limítrofe entre la Ciudad de México y el Estado de México, generó llamaradas que alcanzaron alturas de hasta 30 metros, de acuerdo con imágenes difundidas por medios locales y transeúntes en redes sociales. El incidente provocó una intensa movilización de cuerpos de emergencia y obligó al cierre total de la circulación en la zona.
Clara Brugada, jefa de Gobierno capitalina, acudió al lugar de los hechos junto al secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez, para supervisar las labores de rescate y atención a las víctimas. En declaraciones desde el sitio, Brugada informó que aún no se ha confirmado la existencia de fallecidos, aunque la cifra de lesionados podría aumentar conforme avancen las investigaciones y los trabajos de rescate.
“Las y los lesionados fueron llevados a distintos centros hospitalarios; cinco de ellos fueron trasladados en helicópteros del grupo Cóndores de la Secretaría de Seguridad Ciudadana”, indicó la mandataria capitalina a través de su cuenta en la red social X. Además, hizo un llamado a la población a no acercarse al área del siniestro y permitir el libre tránsito de los vehículos de emergencia.
Juan Manuel Pérez Coba, jefe del Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México, confirmó que el incendio fue extinguido por completo en el tráiler volcado y sus alrededores. Equipos de Protección Civil y Gestión Integral de Riesgos continúan trabajando en la zona para evaluar daños estructurales y prevenir posibles reactivaciones del fuego.
La Fiscalía General de Justicia capitalina ya ha iniciado una carpeta de investigación para esclarecer las causas de la explosión. Según detalló Vázquez, las cámaras de videovigilancia captaron el momento en que dos personas, con el cuerpo en llamas, salían del vehículo siniestrado, lo que podría aportar datos clave para la reconstrucción del incidente.
El suceso ha generado preocupación entre vecinos de la zona, donde la circulación de pipas de gas es frecuente debido a la cercanía con centros de distribución. Autoridades locales analizan medidas para reforzar los protocolos de seguridad en el transporte de materiales peligrosos dentro de la ciudad.
Hasta el momento, la zona permanece acordonada y bajo resguardo de cuerpos de emergencia, mientras continúan las labores de limpieza, revisión y atención médica a las víctimas.
