Con el Miércoles de Ceniza, este 18 de febrero, inicia la Cuaresma 2026, un periodo de 40 días que invita a la reflexión, la solidaridad y el cambio de hábitos, y que para muchas familias también se traduce en tradiciones muy arraigadas en la vida cotidiana.
La Cuaresma es uno de los tiempos más importantes para la Iglesia Católica y se vive como una preparación espiritual rumbo a la Semana Santa, que este año concluirá con la celebración de Pascua el 5 de abril.
Durante estas semanas, miles de creyentes optan por prácticas como el ayuno, la abstinencia de carne los viernes y acciones de apoyo a quienes más lo necesitan.
Más allá del aspecto religioso, este periodo también impacta en la vida diaria de la ciudad. Los mercados y restaurantes registran un aumento en la venta de pescados y mariscos, mientras que platillos tradicionales como las tortitas de camarón, los nopales, las lentejas y los chiles rellenos cobran protagonismo en los hogares guanajuatenses.
Autoridades religiosas han recordado que la Cuaresma no solo se trata de “dejar de comer carne”, sino de promover valores como la empatía, el perdón y la ayuda al prójimo, especialmente en un contexto social que exige mayor unión y conciencia comunitaria.
Para muchos ciudadanos, la Cuaresma representa una oportunidad para hacer una pausa, replantear hábitos y reforzar la convivencia familiar, manteniendo vivas las tradiciones que forman parte de la identidad cultural de la región.

