Una nueva tendencia en el mundo del ejercicio ha comenzado a ganar terreno en redes sociales: la caminata japonesa, también conocida como marcha de alta intensidad. Este método, que alterna intervalos de caminata rápida y lenta, promete mejorar la salud con menos tiempo y esfuerzo que otras rutinas más exigentes.
¿En qué consiste?
Desarrollada por el profesor Hiroshi Nose y la profesora asociada Shizue Masuki en la Universidad Shinshu de Matsumoto, Japón, esta técnica consiste en alternar tres minutos de marcha rápida con tres minutos de marcha lenta, durante al menos 30 minutos, cuatro veces por semana.
Aunque se le compara con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad (Hiit, por sus siglas en inglés), la caminata japonesa es mucho más accesible: no requiere equipo, solo un cronómetro y espacio para caminar.
¿Qué beneficios tiene?
Estudios realizados en Japón han mostrado resultados sorprendentes. En una investigación de 2007, se comparó este método con la caminata continua a menor intensidad con objetivo de alcanzar 8,000 pasos diarios. Los resultados mostraron que quienes practicaron la caminata japonesa lograron mayores reducciones de peso corporal y presión arterial, así como mejoras en la fuerza de las piernas y condición física.
A largo plazo, también se ha demostrado que ayuda a retrasar el deterioro físico asociado al envejecimiento, lo que podría incluso traducirse en una vida más larga, aunque esto aún no ha sido confirmado con estudios específicos.
¿Para todos?
A pesar de sus beneficios, no es una rutina universal. En el mismo estudio, el 22% de los participantes abandonaron el programa, frente al 17% que no completó el plan de caminata tradicional. Esto sugiere que puede no ser más sencilla o motivadora que otros métodos basados en pasos.
Además, se ha comprobado que caminar un número determinado de pasos al día también ayuda a prolongar la vida. Las recomendaciones generales indican que los adultos mayores de 60 años deberían caminar entre 6,000 y 8,000 pasos diarios, mientras que los menores de 60 años deben aspirar a 8,000 a 10,000 pasos.
¿Moda o hábito saludable?
La evidencia apunta a que lo más importante no es el tipo de ejercicio, sino la frecuencia y la intensidad con la que se realiza. La actividad física regular, moderada o intensa, está directamente relacionada con una mayor esperanza de vida.
En conclusión, si la caminata japonesa te resulta atractiva y se adapta a tu rutina, puede ser una excelente forma de moverte más. Lo importante es encontrar una actividad física que puedas mantener con constancia.
💡 Caminar con intención, aunque sea por media hora, puede marcar la diferencia. Y si es al estilo japonés, aún mejor.
