Durante la temporada de Cuaresma, cuando muchas familias optan por reducir el consumo de carne y buscar alternativas más ligeras y frescas, una bebida tradicional vuelve a tomar protagonismo en hogares, mercados y cocinas mexicanas: el agua de betabel con fruta.
De intenso color rojo y sabor dulce natural, esta agua fresca no solo es un deleite para el paladar, sino también una opción nutritiva que ha pasado de generación en generación, especialmente en épocas de vigilia.
🌿 Una tradición que se mantiene viva
En distintos estados del país, la Cuaresma no solo se vive con platillos como tortitas de camarón, nopales o lentejas, también con bebidas que acompañan estas comidas. El agua de betabel con fruta destaca por su sencillez y su valor nutritivo, convirtiéndose en una de las favoritas.
Esta bebida se prepara a base de betabel cocido, al que se le agregan frutas como plátano, naranja, manzana o incluso guayaba, logrando una combinación equilibrada entre dulzura y frescura. En muchos hogares, se endulza ligeramente con azúcar o miel, aunque el propio betabel aporta un sabor naturalmente dulce.
🍎 Más que sabor: beneficios para la salud
Además de ser refrescante, el agua de betabel es conocida por sus propiedades:
- Rica en antioxidantes
- Favorece la circulación sanguínea
- Ayuda a mantener la presión arterial
- Aporta vitaminas y minerales esenciales
Combinada con frutas, se convierte en una bebida completa que brinda energía, ideal para los días cálidos de la temporada.
🥤 Fácil de preparar en casa
Su elaboración es sencilla: basta con cocer el betabel, licuarlo con las frutas de preferencia, agregar agua y colar si se desea una textura más ligera. El resultado es una bebida casera, económica y saludable.
✝️ Un símbolo de la temporada
Más allá de su sabor, el agua de betabel con fruta forma parte de la identidad gastronómica de la Cuaresma en México. En mercados y fondas, su color vibrante atrae a quienes buscan una opción tradicional para acompañar sus alimentos.
Así, mientras las tradiciones religiosas invitan a la reflexión, en la mesa mexicana también se celebran con sabores que refrescan el cuerpo y conservan la esencia de nuestras raíces.

