El violentómetro es un recurso educativo creado por la mexicana Martha Tronco, diseñado para ayudar a las personas a identificar y reconocer los signos de violencia en sus relaciones interpersonales. Este innovador material, que se asemeja a una regla de 30 centímetros, permite visualizar diferentes manifestaciones de violencia que a menudo son sutiles y se confunden con comportamientos de cariño o protección.
Desarrollado en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) de México hace 16 años, el violentómetro surgió de la necesidad de abordar la problemática de la violencia de género y las desigualdades que enfrentan las mujeres, especialmente en entornos académicos. A partir de encuestas realizadas a más de 14,000 estudiantes, Tronco identificó diversas formas de violencia que las personas no reconocían como tales.
El violentómetro se divide en tres segmentos de colores que representan distintas formas de violencia:
1. **Primer Tramo (Sutil)**: Incluye actos como los celos, el control o el desprecio.
2. **Segundo Tramo (Moderada)**: Comprende acciones que afectan a objetos personales o provocan daños físicos menores, como empujones.
3. **Tercer Tramo (Extrema)**: Refleja la violencia física severa, incluyendo amenazas graves y feminicidios.
Desde su creación, el violentómetro ha sido traducido a varios idiomas, como el maya, italiano, euskera y chino, y ha sido adoptado en múltiples países, expandiendo su influencia más allá de México. Se utiliza en escuelas y comunidades para sensibilizar a las personas sobre la violencia y fomentar un ambiente de diálogo y reflexión.
Martha Tronco subraya que el violentómetro no solo sirve para identificar la violencia sufrida, sino también para ayudar a las personas a reconocer si están ejerciendo violencia sobre otros. Esta herramienta promueve la auto-reflexión y la necesidad de cambios en las dinámicas de relación.
Tronco también destaca la importancia de una perspectiva interseccional al abordar la violencia. Las experiencias varían según el contexto social y cultural de cada mujer, lo que implica que la violencia tiene muchas aristas que deben ser consideradas en su tratamiento.
El violentómetro ha demostrado ser una herramienta valiosa en la lucha contra la violencia, permitiendo a las personas tomar conciencia de su entorno y fomentar relaciones más saludables. Esta innovación creada por una mexicana ha generado un impacto significativo, promoviendo la identificación y prevención de la violencia en diversas comunidades alrededor del mundo.
