Lo que parecía un gesto de nobleza entre camarones, micheladas y tinas de cheve, terminó siendo una estafa de casi 2 mil pesos que dejó a un restaurante con la cuenta y a varios comensales con cara de “¿y yo por qué?”.
De acuerdo con El periódico El Sol de La Laguna, el protagonista de esta tragicomedia llegó al restaurante El Velerito de la Morelos a eso de las 11:30 de la mañana con mucha sed, hambre y espíritu fiestero. Ordenó cerveza, tostadas de ceviche, vuelve a la vida y hasta ostiones, pero no conforme con eso, empezó a invitar a cuanto cristiano pasaba por la banqueta.
Ya entrados en gasto —y confianza— pidió “irse por unos cigarros” cerca de las 5:30 pm. Lo que nadie sabía es que el tipo de short y playera negra también se fue por el cambio… y por el resto de su vida.
La cuenta:
- 4 tinas de cerveza Victoria
- 7 tostadas de ceviche
- 7 micheladas con Clamato
- 1 limonada
- 1 Negra Modelo
- 2 vuelve a la vida
- Media docena de ostiones
Total: $1,927 pesos… y cero centavos pagados.
El restaurante relató que el sujeto se identificó como Luis Mendiola y que, al irse, dejó “embargados” a los que invitó, incluyendo a una señora que solo pasaba por ahí y a unos vendedores de paletas. Al ver que el “alivianador” no regresaba, incluso se ofrecieron a lavar los platos o trapear para saldar la deuda.
“El motivo de hacerlo público —dicen los dueños— es para que otros negocios no caigan en la misma trampa. Si lo ven, niéguenle el servicio y den aviso a las autoridades.”
Así que ya lo sabe: si alguien anda muy dadivoso con mariscos y cerveza, asegúrese que también sea igual de generoso… ¡con la cartera!
