El regreso por la carretera León–Lagos de Moreno se ha convertido, para muchos automovilistas y transportistas, en un punto de riesgo constante. Maniobras peligrosas, vueltas improvisadas y falta de infraestructura adecuada forman parte del día a día en uno de los tramos más transitados del Bajío.
Ante este escenario, el diputado federal Alan Sahir Márquez Becerra impulsó un punto de acuerdo que ya fue aprobado en el Congreso de la Unión, con el objetivo de que se construya un retorno seguro en el kilómetro 24+800 de la carretera federal México 45, a la altura de la comunidad de Lagunillas, en el municipio de León.
La propuesta exhorta a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes a realizar los estudios técnicos necesarios y, posteriormente, ejecutar la obra con señalización e iluminación adecuadas. El planteamiento fue respaldado por la Tercera Comisión de Hacienda y Asuntos Económicos, que avaló la urgencia del proyecto.
No es un tema menor. El tramo León–Lagos de Moreno forma parte del corredor logístico México–Ciudad Juárez, por donde circulan entre 18 mil 500 y 22 mil vehículos diarios, hasta un 32 por ciento de ellos transporte pesado. La ausencia de un retorno formal obliga a conductores a realizar maniobras que elevan el riesgo de accidentes, especialmente en horarios de alta carga vehicular.
“El problema no solo afecta la movilidad, sino la seguridad de familias, trabajadores y transportistas que usan diariamente esta vía”, expuso el legislador al justificar la iniciativa, subrayando que se trata de un punto crítico para quienes se mueven entre comunidades rurales, parques industriales y zonas urbanas de León.
El exhorto aprobado plantea, además, que la autoridad federal haga público el calendario y los avances del proyecto, y que exista coordinación con instancias locales para facilitar su implementación.
