Si pensabas que lanzar “piropos” en la calle era inofensivo, piénsalo dos veces. El Gobierno del Estado está impulsando que los 46 municipios de Guanajuato sancionen el acoso callejero como una falta administrativa. Porque caminar tranquila por la calle no debería ser un lujo, sino un derecho.
En una reunión virtual encabezada por el IMUG (Instituto para las Mujeres Guanajuatenses), se presentó a las autoridades municipales una propuesta para reformar reglamentos locales y aplicar sanciones reales a quienes incomoden, intimiden o molesten a otras personas —especialmente mujeres— en la vía pública.
“Ya basta de normalizar lo que no está bien. El acoso callejero no es un halago, es una forma de violencia, y debe tener consecuencias”, dijo la titular del IMUG, Itzel Balderas.
Desde silbidos, comentarios subidos de tono, miradas invasivas, hasta intentos de contacto físico. Todo eso es acoso, y pasa en lugares como calles, parques, transporte público y plazas. No es una exageración, es el pan de cada día para muchas mujeres.
Tan solo en los primeros meses de 2025, el IMUG atendió a 40 mujeres por violencia en espacios públicos. Dos de esos casos fueron por acoso callejero.
Por ahora, 16 municipios ya aplican sanciones: desde multas, arrestos de hasta 36 horas y hasta talleres de reeducación. En Guanajuato capital, por ejemplo, si reincides, no solo te multan con más de 6 mil pesos… también te mandan a clases para que aprendas a comportarte.
Otros 10 municipios ya están en camino para reformar sus reglamentos. El mensaje es claro: el que acosa, paga.
El IMUG ofreció acompañamiento a todos los municipios para que ajusten sus reglamentos. La ruta incluye presentar la iniciativa, definir sanciones, capacitar a jueces cívicos y —lo más importante— que la población se entere y sepa que ya no hay impunidad para estas conductas.
La estrategia forma parte del compromiso del gobierno estatal y de la Gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo de decirle adiós a cualquier forma de violencia contra mujeres, niñas y adolescentes.
Así que ya lo sabes: si vas por la calle y no puedes decir algo con respeto, mejor no digas nada. Porque en Guanajuato, el acoso callejero ya no se va a pasar por alto.
