Este sábado y domingo, la Plaza de la Ciudadanía Griselda Álvarez en León será el escenario del primer Torneo Nacional Guerreros Bajío 2025, un evento que busca abrir espacios y dar visibilidad al futbol inclusivo, con la participación de niñas, niños y jóvenes con discapacidad intelectual y síndrome de Down.
La justa deportiva reunirá a alrededor de 150 futbolistas de entre 6 y 30 años, distribuidos en una decena de equipos y academias, además de selectivos de asociaciones civiles provenientes de San Francisco del Rincón, Celaya, Querétaro y Guadalajara. Entre los conjuntos confirmados destacan la Selección COMUDE León, Cordica 21 AC, Comude San Francisco del Rincón y Guerreros FI, equipo anfitrión.
Los partidos se disputarán ambos días de 9:00 a 15:00 horas, con el objetivo de promover la inclusión y equidad a través del deporte, así como impulsar el desarrollo físico, emocional y la integración social de las y los futbolistas. Además, el torneo busca posicionar a León como una ciudad pionera en futbol incluyente.
Paola Landín, directora general de Guerreros Futbol Incluyente y parte del comité organizador, destacó que el reto principal está en generar verdaderos espacios deportivos para personas con discapacidad:
“Se habla mucho de la inclusión laboral y educativa, pero estamos rezagados en la inclusión deportiva. La verdadera inclusión está en hacerlos parte, en integrarlos y trabajar con ellos desde sus posibilidades”, expresó.
En el mismo sentido, Jesús Martínez, director de Guerreros FI, recalcó la importancia de romper con las barreras en el futbol:
“Más de alguno de los niños que hoy participan, en algún momento quiso entrar a un equipo y le negaron la entrada o lo dejaron en una esquina. Eso no debe pasar; el futbol debe ser un espacio de integración y empatía”.
Por su parte, Carlos Daigoro Fonce, titular de la Subsecretaría de Atención a las Personas con Discapacidad, subrayó que este torneo representa un trabajo en equipo entre familias, entrenadores, patrocinadores y gobierno:
“No puede haber dignidad si no estamos presentes. Esto que hoy vemos cumplirse es un sueño y como gobierno nos sumamos para que crezca como debe ser”, afirmó.
El impacto del torneo no solo se refleja en la cancha, sino también en las familias. Así lo compartió Fátima Vázquez, mamá de una de las futbolistas participantes:
“Para nosotros recibir a una niña con discapacidad fue un reto, pero la aceptación nos llevó a triunfar en la vida. Ella primero practicó natación, pero su sueño era ser futbolista como su hermano. En Guerreros encontró su segunda casa; atrás de un balón es feliz”.
Con esta primera edición, Guerreros Bajío 2025 marca el inicio de una plataforma nacional que coloca al futbol incluyente en el centro, celebrando no solo el deporte, sino también la diversidad, la empatía y la verdadera integración.
