Ante la creciente inconformidad de productores agrícolas en todo el país que ha derivado en bloqueos carreteros, el diputado federal Alan Sahir Márquez Becerra presentó en la Cámara de Diputados un punto de acuerdo para pedir al Gobierno Federal que atienda, sin más retrasos, las exigencias del sector agrícola.
La propuesta busca que tanto la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) como la Secretaría de Gobernación (SEGOB) y el propio Ejecutivo Federal cumplan los compromisos que ya habían sido pactados con los agricultores.
¿Qué está pasando en el campo mexicano?
En los últimos meses, productores de estados como Guanajuato, Sinaloa, Sonora, Zacatecas, Tamaulipas y Chihuahua han realizado bloqueos carreteros y protestas para exigir apoyo.
El más reciente comenzó este lunes y lleva más de 30 horas con bloqueos en todo el país.
Los agricultores aseguran que:
- No se han respetado los precios de garantía, especialmente del maíz.
- Los apoyos y fertilizantes llegan tarde o no llegan.
- No se han cumplido los acuerdos firmados en mesas de diálogo previas.
- Les resulta incosteable producir, debido al aumento en costos y la caída del precio de los granos. Por ejemplo, la tonelada de maíz, que antes se pagaba alrededor de 7 mil pesos, hoy se está comprando en 3 mil o 3 mil 200 pesos, lo que representa una caída del 54%. Los productores piden que el precio vuelva a ser de 7 mil 200 pesos por tonelada para poder seguir sembrando.
El llamado del diputado
El diputado Alan Márquez señaló que el abandono del campo pone en riesgo la producción de alimentos y el sustento de miles de familias rurales.
“El campo mexicano vive hoy una de las etapas más difíciles de las últimas décadas”m
“El sector agrícola constituye uno de los pilares fundamentales de la economía nacional, al garantizar la seguridad alimentaria, generar millones de empleos y sostener la actividad económica en zonas rurales del país. Sin embargo, se han manifestado mediante bloqueos y protestas en distintas entidades, para el pago de programas pendientes y la entrega oportuna de insumos agrícolas, fertilizantes y recursos destinados a la producción”.
El diputado condenó que los agricultores están cansados del abandono, del incumplimiento de acuerdos, de la cancelación de programas productivos y de la falta de apoyos para garantizar su subsistencia y la producción nacional de alimentos.
“El campo ha sido víctima de una política pública improvisada, sin rumbo ni sensibilidad social. A pesar de los discursos de autosuficiencia alimentaria, la realidad es otra: México importa cada vez más granos básicos, mientras miles de productores se endeudan para poder sembrar”, expresó.
En la Cámara, el diputado lamentó que los precios de garantía no se han respetado. Los acuerdos con productores de maíz, trigo y sorgo siguen sin cumplirse. Los subsidios a fertilizantes son insuficientes y llegan tarde. Y las mesas de diálogo prometidas por la SADER y la SEGOB no han dado soluciones reales.
“Los agricultores han tenido que asumir el incremento en los costos de producción, transporte, energía y semillas, sin apoyo alguno del Estado”.
“Desde Acción Nacional denunciamos el abandono sistemático del campo mexicano y la falta de una política seria que escuche y atienda a quienes producen nuestros alimentos. El campo no necesita discursos, necesita resultados. No podemos ser indiferentes ante las protestas y demandas del sector agrícola. De persistir, podría derivar en una crisis alimentaria de graves consecuencias”, dijo.
Por ello, pidió que el Gobierno Federal:
- Cumpla los acuerdos pendientes
- Atienda de forma directa a los agricultores
- Garantice precios justos para los granos
- Evite que las decisiones dependan exclusivamente del mercado internacional
¿Qué se aprobó?
La propuesta es un exhorto, es decir, un llamado formal desde la Cámara de Diputados para que las autoridades federales actúen y den respuesta inmediata a las demandas del campo.
¿Por qué es importante?
Si la crisis continúa, advierten los productores, podría haber:
- Desabasto o encarecimiento de alimentos
- Pérdida de empleos en zonas rurales
- Riesgo para la producción nacional de granos básicos.
“El campo no puede esperar más”, concluyó Márquez.
