A tan solo 12 horas del desastre, la comunidad de Urireo, en el municipio de Salvatierra, aún intenta asimilar los estragos causados por el desbordamiento del río Guanajuato, luego de una intensa tromba que azotó la región la noche del jueves.
Más de 15 viviendas resultaron gravemente afectadas, con severas inundaciones y pertenencias personales arrasadas por la corriente.
Además, al menos tres vehículos fueron arrastrados y remolcados por la fuerza del agua, mientras que el lodo y los escombros cubren las calles que hasta hoy son intransitables.
Los daños materiales son cuantiosos, pero las autoridades municipales han confirmado que, hasta el momento, no se reportan víctimas fatales.
Sin embargo, 20 personas tuvieron que ser evacuadas y trasladadas a un albergue habilitado en la cabecera municipal de Salvatierra, donde reciben atención.
Mientras que el resto de la comunidad intenta rescatar lo poco que queda entre el lodo.
Protección Civil continúa con los trabajos de evaluación de daños y limpieza.
El pronóstico del clima para las próximas horas mantiene en alerta a la comunidad, ante el riesgo de nuevas lluvias.
