La Comisión de Derechos Digitales rechazó un proyecto que buscaba impedir que menores de 15 años abrieran y utilizaran cuentas en redes sociales. Días antes, el senador Alberto Anaya propuso prohibir estas cuentas a menores de 13 años y obligar a las plataformas a verificar la edad de sus usuarios.
El uso de redes sociales por niñas, niños y adolescentes sigue generando propuestas en el Senado de la República. Mientras la Comisión de Derechos Digitales aprobó desechar una iniciativa que pretendía prohibir el acceso a estas plataformas a menores de 15 años, otra propuesta busca establecer un límite de edad de 13 años.
El dictamen aprobado por la Comisión plantea desechar el proyecto de reforma a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y a la legislación en materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que buscaba prohibir la apertura, el acceso y el uso de cuentas en redes sociales a personas menores de 15 años.
En su lugar, la Comisión de Derechos Digitales pidió avanzar hacia una legislación integral para proteger a la infancia y adolescencia frente a los riesgos del entorno digital.
Proponen prohibir las redes sociales a menores de 13 años
El pasado 10 de octubre, el senador Alberto Anaya Gutiérrez presentó una iniciativa para impedir que niñas y niños menores de 13 años puedan crear, contratar, registrar, mantener o utilizar cuentas en redes sociales.
La propuesta plantea adicionar el artículo 101 Bis 4 a la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, con el propósito de establecer obligaciones para las empresas que operan estas plataformas.
Entre las medidas propuestas se encuentra implementar mecanismos de verificación de edad y garantizar que los datos personales recabados durante ese procedimiento no sean utilizados para fines distintos a los autorizados.
De acuerdo con el planteamiento del legislador, la intención es proteger a la infancia frente a riesgos como el ciberacoso, la exposición a contenidos inapropiados y las posibles afectaciones derivadas de la interacción en entornos digitales.
La iniciativa fue presentada para su análisis legislativo; por tanto, no constituye una prohibición vigente.
Dos propuestas, diferentes límites de edad
Aunque ambas iniciativas buscan reforzar la seguridad de niñas, niños y adolescentes en internet, plantean restricciones distintas.
* Proyecto desechado por la Comisión: proponía prohibir la apertura, el acceso y el uso de cuentas de redes sociales a menores de 15 años.
* Iniciativa de Alberto Anaya: plantea impedir que menores de 13 años creen, registren, mantengan o utilicen cuentas y establece mecanismos de verificación de edad para las plataformas.
La diferencia es importante porque el desechamiento de una iniciativa no significa que todas las propuestas sobre restricciones de edad hayan sido descartadas. La iniciativa presentada por Anaya constituye un proyecto separado que debe seguir su propio proceso legislativo.
¿Qué riesgos buscan atender?
Detrás de estas propuestas está la preocupación por los riesgos que enfrentan los menores al utilizar redes sociales, entre ellos el ciberacoso, el contacto con desconocidos, la difusión de contenido inadecuado y el uso indebido de información personal.
La discusión también plantea preguntas sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas, los mecanismos para comprobar la edad de los usuarios y la protección de sus datos personales.
El desafío para los legisladores será definir medidas que protejan a la infancia sin descuidar otros derechos, como el acceso a la información, la privacidad y el desarrollo digital.
La discusión legislativa continúa
Con el rechazo del proyecto que planteaba el límite de 15 años y la presentación de una iniciativa que propone fijarlo en 13, el Senado mantiene abierto el debate sobre cómo regular el acceso de menores a las redes sociales.
Por ahora, ninguna de estas dos propuestas debe confundirse con una prohibición general ya aprobada y vigente. El tema sigue en el terreno legislativo, mientras las familias, las autoridades y las plataformas digitales enfrentan el reto de generar entornos más seguros para niñas, niños y adolescentes.


