La investigación realizada en Estados Unidos por un brote de Cyclospora relacionado epidemiológicamente con lechuga iceberg procesada por Taylor Farms de México concluyó sin que pudiera determinarse de manera definitiva cómo ocurrió la contaminación.
El caso había puesto bajo la lupa a la producción vinculada con Guanajuato durante el verano. Sin embargo, las muestras de lechuga y agua tomadas en julio durante una inspección de autoridades sanitarias mexicanas en la planta resultaron negativas a Cyclospora.
Durante su propia investigación, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) encontró dos muestras ambientales positivas: una en un tanque de aguas residuales ubicado a la salida de la planta procesadora y otra en un canal de drenaje de uno de los productores analizados.
Pese a estos hallazgos, la autoridad estadounidense señaló que no existe evidencia suficiente para establecer de manera concluyente cómo se produjo la contaminación.
Tras el cierre de la investigación, la Secretaría del Campo de Guanajuato informó que mantiene comunicación con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) y con la empresa para revisar la información técnica y definir las medidas preventivas y de seguimiento necesarias.
También se mantienen acciones con el Comité Estatal de Sanidad Vegetal de Guanajuato (CESAVEG), productores y empresas para reforzar el monitoreo, la trazabilidad y los controles de inocuidad.
El Gobierno estatal señaló que continuará colaborando con las autoridades de los países a los que se exportan productos guanajuatenses, pero en coordinación con las instituciones sanitarias mexicanas y con base en evidencia científica.
La prioridad, indicó, es proteger la salud de los consumidores y mantener la confianza en los productos del campo de Guanajuato.


