El balcón de Dolores Hidalgo ha sido durante décadas escenario de presidentes, gobernadores y funcionarios que recuerdan cada septiembre el llamado con el que comenzó la Independencia de México.
Pero hay una historia menos conocida: las mujeres que también han levantado la voz para dar el Grito en la Cuna de la Independencia Nacional.
La historia nos lleva hasta 1910, durante las celebraciones por los primeros 100 años de la Independencia.
De acuerdo con la versión que ha pasado de generación en generación, aquel año una mujer identificada como María Guadalupe Hidalgo y Costilla, señalada como nieta de Miguel Hidalgo, habría dado el Grito desde su propia casa.
Sin embargo, nunca se comprobó plenamente que aquella mujer fuera realmente María Guadalupe Hidalgo y Costilla ni que tuviera el parentesco con el Padre de la Patria que se le atribuyó. La historia quedó como parte de los relatos alrededor de las celebraciones del Centenario.
Tuvieron que pasar casi cinco décadas para que una mujer volviera a aparecer en esta historia.
En 1959, Amalia González, entonces subsecretaria de Educación Pública, encabezó la ceremonia en representación del presidente Adolfo López Mateos, rompiendo una tradición dominada hasta entonces por hombres.
Y después vino otro larguísimo silencio.
No fue sino hasta 2015 cuando Rosario Robles, entonces secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, encabezó nuevamente la ceremonia.
Cuatro años después, en 2019, correspondió a Olga Sánchez Cordero, entonces secretaria de Gobernación.
Pero la historia dio un giro especial en 2025.
Por primera vez, quien salió al balcón para encabezar el Grito era una mujer que no llegaba en representación de alguien más: era la propia Gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, la primera mujer en ocupar ese cargo en la historia del estado.
Las imágenes de aquella noche la muestran con vestido rosa y la banda tricolor, frente a una plaza llena y con una frase detrás que resumía el simbolismo del lugar:
“Aquí nació la libertad de nuestra gente”.
Así, más de un siglo separa aquella historia de 1910 —rodeada todavía de dudas sobre la identidad de su protagonista— y la imagen de 2025 con una mujer encabezando el Gobierno de Guanajuato.
Y este septiembre, Dolores Hidalgo volverá a ser escenario de una ceremonia que no solamente recuerda cómo comenzó la Independencia de México, sino también cómo ha cambiado quién puede salir al balcón y gritar: ¡Viva México!


