En La Noria, León, adolescentes de entre 12 y 14 años participaron en una jornada de prevención que buscó algo más que mantenerlos ocupados: enseñarles a reconocer sus emociones, dialogar y enfrentar conflictos sin recurrir a la violencia.
La actividad fue organizada por la Subsecretaría de Prevención de la Secretaría de Seguridad y Paz, en coordinación con representantes vecinales, como parte de las acciones realizadas por el Día Internacional de la Juventud.
Durante la jornada, las y los participantes realizaron ejercicios para identificar emociones y reflexionaron sobre cómo reaccionan ante situaciones de enojo, frustración, miedo o presión social. También conocieron alternativas para resolver diferencias de manera pacífica y pedir ayuda cuando sea necesario.
Las actividades incluyeron juegos y dinámicas, pero también retos colectivos en los que tuvieron que escuchar a sus compañeros, ponerse de acuerdo, organizarse y encontrar soluciones en equipo.
Otro de los objetivos fue fortalecer su autoestima y hacerles reconocer que sus ideas, experiencias y decisiones tienen valor dentro de su familia, escuela y comunidad.
La jornada se realizó con participación de vecinos de La Noria, bajo la idea de que la prevención funciona mejor cuando instituciones, familias y comunidad trabajan de manera conjunta.
Para la Secretaría de Seguridad y Paz, fortalecer desde edades tempranas habilidades como el diálogo, la empatía, la confianza y la resolución pacífica de conflictos puede ayudar a reducir factores de riesgo y construir comunidades más seguras.
La apuesta es que cada adolescente que aprende a manejar sus emociones, reconocer su valor y trabajar con los demás tenga más herramientas para enfrentar los retos de su entorno sin recurrir a la violencia.


