En los últimos días muchos leoneses han vuelto a sacar el ventilador. Después de semanas con lluvias frecuentes y temperaturas agradables, el calor regresó y la sensación térmica volvió a sentirse más intensa.
La explicación está en una pausa temporal de las lluvias. Al disminuir la nubosidad durante el día, los rayos del sol llegan con mayor intensidad a la superficie, lo que provoca que la temperatura aumente más rápido.
Además, la humedad que dejaron las precipitaciones de semanas anteriores sigue presente en el ambiente. Cuando el aire es húmedo, el sudor tarda más en evaporarse y el cuerpo tiene mayor dificultad para refrescarse, por lo que la sensación de calor suele ser mayor a la que marca el termómetro.
Esto no significa que la temporada de lluvias haya terminado. Los especialistas señalan que durante el verano es común que existan periodos de varios días con menos precipitaciones, seguidos nuevamente por tormentas, conforme cambian los sistemas meteorológicos.
Por ello, aunque el calor volvió a sentirse con fuerza en León y otros municipios de Guanajuato, todavía se espera que las lluvias regresen en los próximos días.
Mientras tanto, la recomendación es mantenerse hidratado, usar ropa ligera y no confiarse del cielo despejado, ya que en esta época una tarde soleada puede terminar con una tormenta unas horas después.

