Tener diabetes tipo 1 durante la infancia no solo implica controlar el azúcar en la sangre, sino también enfrentar múltiples punciones diarias, preocupaciones constantes y un impacto emocional para toda la familia. Sin embargo, una investigación desarrollada por la Universidad de Guanajuato está demostrando que la tecnología puede cambiar esa realidad.
Especialistas de la División de Ciencias de la Salud del Campus León, encabezados por el doctor Sergio Márquez Gamiño, realizaron un estudio que permitió a 30 niñas, niños y adolescentes utilizar monitores continuos de glucosa durante seis meses, una herramienta que mide los niveles de azúcar en tiempo real sin necesidad de realizar tantas punciones.
Los resultados fueron alentadores. Quienes utilizaron estos dispositivos lograron un mejor control de la enfermedad, redujeron significativamente sus niveles de hemoglobina glucosilada —uno de los principales indicadores para evaluar la diabetes— y reportaron una mejor calidad de vida.
Además de ofrecer mayor comodidad, estos monitores permiten que las familias y el personal médico conozcan minuto a minuto el comportamiento de la glucosa, facilitando decisiones oportunas para evitar complicaciones.
La investigación fue impulsada por la Universidad de Guanajuato en colaboración con la Asociación Mexicana de Diabetes en Guanajuato, la Dirección General de Salud Municipal de León, el Hospital Pediátrico de León y el Instituto Mexicano del Seguro Social, integrando especialistas en medicina, nutrición, psicología, actividad física, trabajo social y estadística.
El estudio también puso sobre la mesa otros desafíos que enfrentan las familias, como la importancia de fortalecer la educación sobre la enfermedad, fomentar la actividad física, atender la salud emocional y mejorar la adherencia al tratamiento.
Uno de los principales logros del proyecto es que sus resultados ya tuvieron un impacto fuera de los laboratorios. Gracias a la evidencia obtenida, el Gobierno Municipal de León decidió mantener el apoyo para que niñas y niños inscritos en el programa Life for a Child continúen teniendo acceso a los monitores continuos de glucosa.
Para el doctor Sergio Márquez Gamiño, este proyecto demuestra que la investigación científica puede transformar vidas cuando se trabaja de la mano con instituciones públicas y organizaciones civiles.
“Es muy satisfactorio que un proyecto de investigación también se convierta en un proyecto de vinculación social, donde la Universidad entrega directamente su conocimiento a las personas que más lo necesitan”, señaló.
El proyecto también permitió que estudiantes de la Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y Salud participaran en estrategias de activación física y educación para pacientes, fortaleciendo su formación profesional mientras contribuían al bienestar de las familias.
Actualmente, el equipo trabaja en la publicación de los primeros artículos científicos derivados del estudio, con la expectativa de que esta evidencia impulse políticas públicas que permitan ampliar el acceso a esta tecnología para más niñas, niños y adolescentes con diabetes tipo 1.
Con este tipo de investigaciones, la Universidad de Guanajuato busca que la ciencia salga de las aulas y los laboratorios para convertirse en una herramienta capaz de mejorar la salud y la calidad de vida de quienes más lo necesitan.

