Una carta escrita con el corazón, una manualidad elaborada con dedicación y un abrazo que quizá llevaba tiempo esperando fueron el centro de una emotiva jornada organizada para fortalecer los lazos entre adolescentes, jóvenes y sus padres.
Con motivo del Día del Padre, la Secretaría de Seguridad y Paz, a través de la Dirección General de Reintegración Social para Adolescentes, realizó una serie de actividades de convivencia en el Centro de Internamiento Especializado, donde los jóvenes tuvieron la oportunidad de compartir un momento especial con sus familias.
Durante el encuentro, las dinámicas estuvieron enfocadas en abrir espacios de diálogo, expresar emociones y reconocer el papel que la familia desempeña en los procesos de reinserción y reintegración social.
Uno de los momentos más significativos fue la entrega de trabajos manuales elaborados por los propios adolescentes. Cada creación representó una forma de decir “gracias”, demostrar cariño y recuperar la cercanía con sus padres a través de un detalle hecho con sus propias manos.
Además de la convivencia, las familias participaron en actividades que promovieron la comunicación asertiva, la identificación de sus fortalezas y la construcción de acuerdos para mejorar la relación entre padres e hijos.
La jornada dejó en claro que, más allá de una celebración, el acompañamiento familiar puede convertirse en una herramienta fundamental para brindar apoyo emocional, fortalecer el sentido de pertenencia y motivar a los jóvenes a construir un proyecto de vida positivo.
Con este tipo de iniciativas, la Secretaría de Seguridad y Paz busca impulsar espacios que favorezcan el desarrollo de habilidades para la vida, fomenten la participación de las familias y contribuyan al bienestar integral de las personas, apostando por una visión de inclusión social y construcción de paz.

