Desde las primeras horas de este miércoles 20 de mayo, el corazón de León volvió a latir al ritmo de la fe. Miles de personas comenzaron a llegar a la Catedral Metropolitana para encontrarse con la Virgen de la Luz, la patrona que año con año reúne a familias enteras en una de las celebraciones más emotivas para la ciudad.
Con flores en las manos, veladoras encendidas y oraciones que nacen desde el alma, los leoneses no le fallaron a “La Madre de León”. Algunos llegaron para agradecer un milagro, otros para pedir salud, trabajo o protección, y muchos más simplemente para acompañarla en su día.
La Catedral luce abarrotada desde temprano, mientras el sonido de las campanas, los cantos religiosos y las muestras de cariño hacia la Virgen crean una atmósfera llena de esperanza y sentimiento.
Abuelos, padres e hijos caminaron juntos hacia el templo, recordando una tradición que ha pasado de generación en generación y que hoy vuelve a unir a la ciudad en torno a su fe.
Este 20 de mayo, León celebra no solo a su patrona, sino también la esperanza, la unión y el amor de un pueblo que encuentra consuelo en la Virgen de la Luz.


