Por años, cruzar ciertas esquinas en León ha sido un deporte de riesgo. Pero en la 10 de Mayo, los vecinos decidieron que ya era suficiente. Se aliaron con artistas de Colectivo Tomate y expertos en seguridad vial para darle una vuelta completa a su entorno con el proyecto Camino Seguro.
Con la participación activa de vecinas, vecinos y colectivos, se presentó el proyecto “Camino Seguro 10 de Mayo”, una iniciativa que busca proteger a peatones y ciclistas mientras fortalece el sentido de comunidad.
El proyecto se llevó a cabo en la calle Madre Tierra, en la colonia 10 de Mayo, donde no solo se mejoraron cruces peatonales, sino que también se impulsó una nueva cultura de seguridad vial. Esta intervención beneficia directamente a más de 3 mil personas, especialmente a niñas, niños y quienes transitan diariamente por la zona.
La estrategia fue impulsada por el Ayuntamiento de León en conjunto con Colectivo Tomate, además de organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud, dentro de un modelo que combina infraestructura con participación ciudadana.
Calles más seguras, pero también más humanas
A diferencia de otros proyectos viales, “Camino Seguro 10 de Mayo” no solo se enfocó en pintar pasos peatonales o mejorar la señalización. Aquí, la comunidad fue parte clave del cambio.
A través de talleres, reuniones vecinales y actividades participativas, las y los habitantes identificaron los puntos más peligrosos y propusieron soluciones. Esto permitió diseñar intervenciones que realmente responden a las necesidades del barrio.
Uno de los cambios más visibles fue la pinta de 300 metros cuadrados en zonas de cruce, donde el asfalto ahora muestra colores y mensajes que invitan al respeto, la empatía y el cuidado entre todos los usuarios de la vía.
Menos riesgos, más prevención
De acuerdo con la Dirección General de Movilidad, estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para reducir accidentes de tránsito en zonas conflictivas. Las intervenciones se basan en datos reales, como reportes ciudadanos y análisis de siniestros viales.
Actualmente, el municipio tiene como meta realizar 25 intervenciones de este tipo; con esta obra, ya suman 17 acciones implementadas.
Un mensaje claro: “Aquí nos vemos, aquí nos cuidamos”
Como parte del proyecto, también se lanzó una campaña comunitaria que refuerza la importancia del respeto entre peatones, ciclistas, automovilistas y usuarios del transporte público.
Más allá de la infraestructura, el objetivo es generar conciencia: que cada persona que camine o conduzca entienda que la calle es un espacio compartido.
Un cambio que nace desde la comunidad
Este proyecto demuestra que cuando la ciudadanía se involucra, los resultados van más allá de lo físico. La calle se convierte en un lugar más seguro, pero también en un punto de encuentro donde se fortalece el tejido social.
“Camino Seguro 10 de Mayo” deja una lección clara: mejorar la movilidad no solo se trata de obras, sino de construir comunidades que se cuidan entre sí.
