Transportistas de turismo quedaron atrapados con cientos de pasajeros en medio de bloqueos y ataques; piden apoyo y mayor seguridad
Lo que debía ser un domingo de fe y turismo religioso se convirtió en una jornada de angustia para más de 150 autobuses de transporte turístico provenientes de Guanajuato, quienes quedaron varados en San Juan de los Lagos, en medio de los hechos violentos derivados de un operativo federal realizado en Jalisco.
Así lo dio a conocer Enrique Alba Martínez, coordinador estatal y asesor jurídico nacional de la Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas (AMOTAC), quien relató los momentos de crisis que vivieron tanto operadores como pasajeros.
De acuerdo con el líder transportista, los domingos miles de guanajuatenses viajan a San Juan de los Lagos como parte del turismo religioso; sin embargo, en esta ocasión, la violencia paralizó la movilidad.
“Fue un problemón. Los turistas estaban súper histéricos porque no podían salir, no había seguridad. San Juan fue uno de los epicentros del problema”, señaló.
Pasajeros atrapados y bajo riesgo
Alba Martínez explicó que cada autobús transportaba entre 40 y 45 personas, lo que elevó la preocupación, pues cientos de familias quedaron en medio del conflicto sin poder avanzar.
Relató que la situación llegó a niveles críticos, donde incluso algunos transportistas reportaron ataques armados en carreteras cercanas.
“Había un embudo. Nos decían: ‘pídeles que nos manden un helicóptero para sacarnos’. Arriba de un puente estaban los malos y literalmente los estaban ‘venadeando’”, narró.
El representante de AMOTAC indicó que la incertidumbre obligó a los transportistas a solicitar apoyo urgente de las autoridades para poder evacuar a los paseantes, quienes permanecieron por horas en la zona.
Pérdidas económicas y daños materiales
Además del riesgo a la integridad de los pasajeros, los transportistas reportaron pérdidas económicas significativas. Más de 150 autobuses no pudieron completar sus recorridos, lo que se tradujo en pérdidas directas para los operadores.
“Muchos de ellos no solo perdieron el día, perdieron dinero, tranquilidad y seguridad. Fue una situación muy complicada”, expresó.
Ante ello, hizo un llamado a la gobernadora y a las autoridades de los tres niveles de gobierno para que los transportistas sean incluidos en los censos de afectaciones, al igual que otros sectores perjudicados por la violencia.
“Así como se apoya a los negocios afectados, también pedimos que se considere a los transportistas que tuvieron pérdidas, sean grandes o pequeñas”, enfatizó.
Llamado a la seguridad y responsabilidad
Enrique Alba Martínez aseguró que este tipo de hechos marcan un punto de quiebre para el sector transportista, por lo que exigió mayor coordinación y responsabilidad por parte de las autoridades municipales, estatales y federales.
“Exigimos que todas las autoridades sean responsables. La seguridad es tarea de todos”, subrayó.
Aunque reconoció el enojo del gremio, descartó que por el momento se vayan a realizar bloqueos carreteros, al considerar que no sería responsable en medio de la situación actual.
“No podemos ser tan irresponsables de salir a bloquear carreteras después de lo que acabamos de vivir. Primero es la solidaridad con la gente que sufrió”, puntualizó.

