Casi día y medio después del trágico accidente ferroviario que dejó seis personas muertas en Irapuato, el maquinista involucrado continúa encerrado dentro de la locomotora de Ferromex, negándose a salir y a presentarse ante las autoridades.
Elementos de la Policía Municipal han intentado que descienda de la unidad, pero el trabajador mantiene la puerta cerrada. La situación se prolonga debido a que la locomotora se encuentra en un tramo de vía considerado propiedad privada y federal, lo que impide el ingreso sin una orden de la Fiscalía General del Estado o de la Fiscalía General de la República.
Testigos indicaron que el conductor salió brevemente tras el accidente, pero al ver a motociclistas esperándolo con piedras en la mano decidió regresar y atrincherarse.
El accidente ocurrió la tarde del miércoles, cuando una locomotora, aparentemente sin tripulación y sin vagones, arrolló vehículos en dos puntos de la ciudad. El primer impacto fue sobre la avenida Héroes de Nacozari, a la altura de los Juzgados Familiares; minutos después, bajo el puente de la Primero de Mayo, embistió nuevamente a otros automóviles.
La presidenta municipal, Lorena Alfaro, confirmó la muerte de seis hombres y la atención hospitalaria de dos personas más, una de ellas en estado grave.
En un comunicado, Ferromex expresó su solidaridad con las víctimas y aseguró que colabora con las autoridades en la investigación, además de enviar personal especializado para revisar la caja negra de la unidad y esclarecer las causas del siniestro. Una de las hipótesis es que la locomotora se habría desprendido del convoy, avanzando sin control.
