Guanajuato, Gto. Un caos resultó el concierto de Santa Fe Klan. Guanajuato no estaba preparado para recibir a tanta gente. El propio rapero guanajuatenses Ángel Quezada se sorprendió al ver a tanta banda.
“Neta. Me quedo sin palabras gente, muchas gracias por estar aquí”, dijo el rapero.
No se tiene el dato oficial del número de asistentes al concierto de Santa Fe Klan a los Pastitos, pero fueron miles. La estimación de una mujer policía fue de más de 20 mil.
Como dice la canción: “Están calientes las calles de mi Guanajuato. La gente alerta, va corriendo el dato”, y así empezó la llegada de miles de personas. Por la tarde hacía calor.
Camiones y camiones con visitantes para asistir al concierto, comenzaron a llegar desde temprano a la capital. A algunos, desde Paseo de la Presa, los hicieron caminar hasta los pastitos.
En coches, camiones urbanos, en motos, la gente poco a poco comenzó a llegar a los Pastitos. Conforme se acercaba la hora del concierto, el trayecto era muy lento.
La tarde era soleada. A algunas de las chicas se les observaba con diminutos tops, a los chavos, en camiseta sin mangas. Tequila, cerveza, micheladas, de todo se consumía. Además se percibirse el olor a marihuana.
Hasta que llegó la hora del concierto, el lugar estaba repleto. Y la lluvia amenazaba.
Unos tipos en una camioneta de redillas repleta de cerveza estacionada en la zona de juegos infantiles de los Pastitos, surtía a los asistentes. En 120 el six de Modelo.
Se observaba a cientos de personas sin cubrebocas. Nunca existió la sana distancia. Como si no hubiera pandemia.
Comenzó el concierto, pero el público solamente disfrutó un par de canciones del exitoso rapero de Guanajuato, inspirador de miles, porque cayó un mega aguacero, que hizo a la mayoría de la gente correr, salvo a los que estaban en la zona frente al escenario, que pudo resguardarse en un toldo.
El aventadero provocó algunos pleitos y riñas entre los asistentes.
Algunos tuvieron que correr hacia arriba de los pastitos donde hay una cancha de básquetbol, cuya puerta derribaron ya que estaba cerrada.
Señoras con carriolas e hijos en brazos, corrían a refugiarse a donde podían.
Pese a todo, pese al caos, pese al aguacero, Santa Fe Klan le dio con todo a su música, hasta que el clima lo impidió.
A ver cuándo lo traen otra vez.